Nintendo 64, un viaje al pasado

Irving Jair Molina

El pasado jueves 3 de abril, se presentó en el Foro teatral Área 51 la obra Nintendo 64, escrita por Víctor velo y dirigida por Diana Anaid Vásquez de la compañía Caja monstruo.

El argumento es el siguiente: Susana y Raúl son dos amigos que se conocieron en una celebración de Año Nuevo en casa de la abuela de Raúl, un joven de 14 años el cual se la pasaba jugando en su Nintendo 64 (de allí el nombre de la obra) con su hermano Omar.

Como las amistades de esa edad, Raúl y Susana se peleaban mucho, pero al fin y al cabo siempre se perdonaban. Pasaban el día juntos o escribiéndose mensajes de texto (SMS) en sus celulares, puesto que no había Whats app, compartendo momentos muy íntimos y emotivos, por ejemplo, cuando muere el abuelo de Raúl, quien fue muy importante para la ciudad, ellos creían que la osa mayor era su constelación. Tambien cuando un día Brenda, la mejor amiga de Susana, le confesó que estaba embarazada de un tatuador de “la Revo” y Raúl, a regañadientes, las llevó en el Bocho de su abuela a interrumpir el proceso aunque no estaba de acuerdo.

La amistad entre estos dos personajes pronto cambió cuando, después de que Susana terminó su relación con Efraín (un tipo mayor que ella, que tomaba mucho, pero que de alguna forma la ayudó a superar el divorcio de sus padres) Raúl le confesó que le gustaba, pero ella le respondió que lo quería sólo como amigo. Nuestro protagonista sufrió mucho y se fue a jugar FIFA con su hermano Omar quien le ofrece su ayuda para enamorar a Susana, dándole consejos como dedicarle una canción por teléfono, idea que no funcionó. Finalmente, Susana se atreve a decirle que también le gustaba pero que tenía miedo de que llegasen a terminar y por eso no lo aceptaba. Esto vuelve a decepcionar a Raúl, separando a los amigos definitivamente.

Un día, después de mucho tiempo de no verse Susana le dice Raúl que se va a ir a Seattle con su hermana pero ella no quiere. Cegado por sus emociones, Raúl utiliza todos sus ahorros y persigue a su amiga hasta el aeropuerto, pero ya estando ahí se arrepiente y le llama a su mamá para que vaya por él y lo regrese a Xalapa donde se queda a vivir. Mucho tiempo después Susana vuelve a Xalapa como una adulta en busca de Raúl dispuesta a retomar la relación, pero cuando llega, descubre que Raúl tiene esposa e hijos y ahora Raúl le dice que solo serán amigos.

Pienso que esta historia intenta comunicar que en la vida habrá muchas personas que nos van a interesar y tal vez nos de pena aceptar nuestros sentimientos, pero si nos negamos a reconocerlos podríamos perdernos de vivir muchas experiencias o desaprovechar la oportunidad de conocer a esas personas. Al fin y al cabo es algo normal y si él o ella te dice que no al principio, ya sea por miedo o por vergüenza, como Susana le hizo a Raúl, no hay que decepcionarse o deprimirse ya que algún día encontrarás a alguien más. La vida continúa su curso.

Disfruté la obra, aunque la verdad es que, pienso que se enriquecería más añadiendo a otros actores para algunos personajes como Efraín, Omar y en especial Brenda, la cual usaron unos zapatos para controlar su papel. También ayudaría más escenografía que especificara cúando era época actual o cuando es un recuerdo, pero para ser una obra independiente estuvo muy bien. La presentación fue divertida y cómica, sorprendentemente sí me gustó, se me hizo interesante por la historia y algunos chistes. Esta obra está especialmente dirigida para un público un poco más adulto o que haya vivido su juventud entre los 90s y 2000, ya que hubo algunos chistes que no capté, referencias e incluso algunas expresiones que usaban, de las que mucha gente adulta sí se reía (por ejemplo mi mamá). Se hacían referencias de una especie de sticker antiguo o cómo se chateaba en ese entonces, usando Messenger o correo electrónico. Esto me ayudó a entender y a darme cuenta de lo mucho que ha cambiado la tecnología, los gustos y las costumbres a lo largo del tiempo.

Recomiendo esta obra por la buena trama y el libreto bien desarrollado y original. Espero que pronto se desarrolle una secuela sobre qué pasó después con la vida de cada uno, también si volvieron a escribirse y qué pasó con la vida de Susana.

Fotografía: Publicidad Nintendo 64, extraída de las redes sociales de Área 51

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑