Bree Ocampo Rivera
Alondra era una bella dama nacida en la época medieval. Era una chica solitaria y humilde, hija de los mejores herreros del poblado.
Un día, mientras andaba en el mercado, encontró a un joven. Alondra inmediatamente pensó que este muchacho podría ser el amor de su vida. Se llamaba Guillermo, era guapo y atento, y trabajaba en el puesto de frutas más grande de todo el mercado para poder ayudar a su familia.
Desde que lo conoció, Alondra, a diario, horneaba pasteles y pays de frutas para su amado. Caminaba feliz por las calles, con su canasta, mientras tarareaba canciones y saludaba a las personas que ya conocía en el gran mercado. Guillermo siempre se tomaba un pequeño descanso para poder ir con ella a un jardín cercano. Dejaba que Alondra trenzara su larga cabellera con las flores de los ramos que el mismo chico se esforzaba por recolectar.
Era un día como cualquier otro. Alondra despertó mas feliz de lo normal, ya que su anterior cita con Guillermo había sido un total éxito, incluso le escribió un poema y se lo leyó a la luz del atardecer. Estaba muy emocionada. Se arregló, se puso un vestido limpio y colorido, y tomó su canasta llena de sus dulces manjares para dirigirse al puesto de frutas.
Cuando llegó, su cara se llenó de preocupación al ver el puesto vacío. No estaban sus frutas, no estaba Guillermo. Alondra decidió preguntar a todas las personas que también vendían en el mercado sobre él, pero nadie sabía nada. Parecía que se había esfumado por completo, sin dejar rastro alguno. Estuvo horas buscando, dando vueltas, asustada, confundida. Como última esperanza, decidió ir directamente a la casa de su amado con la ilusión de verlo, aunque fuese una última vez.
Fue ahí cuando uno de los vecinos anunció que Guillermo se había ido del pueblo, nadie sabe por qué, le dijo, solo se fue. Alondra, sin poder creerlo, soltó su canasta con los pays. Su cuerpo perdió toda la firmeza y cayó arrodillada. Sus ojos ya no pudieron soportar el peso del dolor y comenzó a sollozar enfrente de la casa abandonada.


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