Renata Murillo López

¡Toma mi alma, toca mi corazón!
¿Dónde te encuentras, querido? ¡Te amo!
¡Aún no te he olvidado! Sigo aquí,
en espera de un maullido al despertar.
Me quedo sentada en soledad, muerta.
Mientras más pasa el tiempo, yo caigo ahí,
en donde nadie me puede ayudar.
¿Dónde te encuentras, querido? ¡Te amo!
En sueños todavía te apareces,
diciéndome que la vida está aquí,
te escucho y ambos descansamos,
Mango.

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