El deseo de Tony

Mariana Campos

Había una vez tres patitas que muy jóvenes habían quedado huérfanas: Vica, Sully y Tony. Juntas encontraron la forma de sobrellevar la muerte de sus padres y adaptar una dinámica familiar.

Vica era la mayor, una patita mandona, pero muy enfermiza. Luego le seguía Sully, a quien le encantaban las bromas y era muy apegada a su hermana mayor. Finalmente estaba Tony, una pata dulce quien, por ser la menor, era víctima de los juegos bruscos de sus hermanas.

Un día, mientras jugaban, Vica lastimó a Tony. Su hermana se disculpó, sin embargo, Tony estaba muy molesta y su enojo acrecentó cuando Sully le hizo una broma que, si bien inofensiva, colmó la paciencia de la patita.

—¡Estoy harta de que me molesten! —dijo Tony— ¡Desearía que mis hermanas desaparecieran de mi vida! ¡Desearía estar sola!

Tony no sabía que pronto se arrepentiría de esas palabras, porque a la siguiente semana Vica enfermó de gravedad y murió. Sully, quien extrañaba demasiado a su hermana, dejó de reír y no tardó en abandonar la granja. Mientras que Tony quedó justo como lo había deseado: completamente sola.

Obra: Paisaje/ Faride Demeneghi Hernández

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