Maximiliano del Moral Morales
La obra comienza con una mujer sentada en una esquina del cuadrilátero. La luz es tenue, al personaje no se le ve el rostro debido a una capa que lleva puesta. En cuanto se descubre, nos revela todo: es una mujer quien cuenta la historia; en el centro, un saco de boxeo, al cual se refiere como Zeus. El discurso pasa del diálogo a la adoración de ese tal Zeus. La chica nos manifiesta gradualmente los problemas y conflictos que giran en torno al abuso hacia la mujer. Nos narra violaciones, asesinatos y abuso psicológico, y vemos cómo reacciona al contarnos todo. Comienza débil y temerosa, con algunos momentos de valentía donde poco a poco empieza a enfrentarse tanto a Zeus como a otros personajes secundarios, como Baco, a quien más le teme. Al final, Rhea, el personaje principal, termina rebelándose y enfrentando directamente a Zeus. Harta de los abusos, y de ser la última mujer que queda, decide dejar de ser la esclava tanto de sus miedos como de aquellos que abusan de ella y de sus iguales.

Podemos considerar el abuso a la mujer como el conflicto o problema principal, sin embargo, más que una simple narración para concientizar, es una compleja historia de lucha, superación e incluso confrontación. Podemos ver la evolución de Rhea y cómo pasa de ser una esclava a ser una guerrera.
A lo largo de la obra se nos cuentan y describen detalladamente violaciones, asesinatos, violencia de género, humillaciones y otros actos grotescos que desafortunadamente no se quedan en la narración histórica, sino que ocurren a diario. La narración de estos actos nos ayuda a entender a Rhea y lo que está experimentando, además, internamente, genera un cambio o desarrollo en el personaje.
Este cambio también se refleja en el ambiente creado gracias a la iluminación y los sonidos del ambiente que se conectan con los cambios de personalidad en Rhea. Por otro lado, la escenografía destaca, ya que cada objeto dentro del cuadrilátero representa a un personaje ausente en la escena, pero presente a través del símbolo, el objeto cobra vida y toma gran importancia para la historia.
El aspecto social resalta porque narra de una forma diferente, en comparación con los discursos habituales, los problemas, humillaciones y violencia que las mujeres enfrentan a diario. El uso de nombres de personajes míticos le da un sentido de generalidad, enfatizando aún más la idea de universalidad. Además, no se utiliza la postura o figura de la víctima, sino la de una luchadora, lo cual sugiere que se puede responder y luchar contra el poder opresivo, incluso el de los propios dioses.
En mi opinión, la obra es una buena manera de dar a conocer la historia violenta y despreciable por la que miles de mujeres pasan. Además, no se utiliza la debilidad como muestra de dolor, lo cual, en mi opinión, le da un mayor toque de realismo y logra inspirar de cierta forma a pelear de vuelta.

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