Ciertas cosas: Una historia de lucha, superación y confrontación ante el abuso contra la mujer

Maximiliano del Moral Morales

La obra comienza con una mujer sentada en una esquina del cuadrilátero. La luz es tenue, al personaje no se le ve el rostro debido a una capa que lleva puesta. En cuanto se descubre, nos revela todo: es una mujer quien cuenta la historia; en el centro, un saco de boxeo, al cual se refiere como Zeus. El discurso pasa del diálogo a la adoración de ese tal Zeus. La chica nos manifiesta gradualmente los problemas y conflictos que giran en torno al abuso hacia la mujer. Nos narra violaciones, asesinatos y abuso psicológico, y vemos cómo reacciona al contarnos todo. Comienza débil y temerosa, con algunos momentos de valentía donde poco a poco empieza a enfrentarse tanto a Zeus como a otros personajes secundarios, como Baco, a quien más le teme. Al final, Rhea, el personaje principal, termina rebelándose y enfrentando directamente a Zeus. Harta de los abusos, y de ser la última mujer que queda, decide dejar de ser la esclava tanto de sus miedos como de aquellos que abusan de ella y de sus iguales.

Fotografía: Rhea/ Freinet 2023

Podemos considerar el abuso a la mujer como el conflicto o problema principal, sin embargo, más que una simple narración para concientizar, es una compleja historia de lucha, superación e incluso confrontación. Podemos ver la evolución de Rhea y cómo pasa de ser una esclava a ser una guerrera.

A lo largo de la obra se nos cuentan y describen detalladamente violaciones, asesinatos, violencia de género, humillaciones y otros actos grotescos que desafortunadamente no se quedan en la narración histórica, sino que ocurren a diario. La narración de estos actos nos ayuda a entender a Rhea y lo que está experimentando, además, internamente, genera un cambio o desarrollo en el personaje.

Este cambio también se refleja en el ambiente creado gracias a la iluminación y los sonidos del ambiente que se conectan con los cambios de personalidad en Rhea. Por otro lado, la escenografía destaca, ya que cada objeto dentro del cuadrilátero representa a un personaje ausente en la escena, pero presente a través del símbolo, el objeto cobra vida y toma gran importancia para la historia.

El aspecto social resalta porque narra de una forma diferente, en comparación con los discursos habituales, los problemas, humillaciones y violencia que las mujeres enfrentan a diario. El uso de nombres de personajes míticos le da un sentido de generalidad, enfatizando aún más la idea de universalidad. Además, no se utiliza la postura o figura de la víctima, sino la de una luchadora, lo cual sugiere que se puede responder y luchar contra el poder opresivo, incluso el de los propios dioses.

En mi opinión, la obra es una buena manera de dar a conocer la historia violenta y despreciable por la que miles de mujeres pasan. Además, no se utiliza la debilidad como muestra de dolor, lo cual, en mi opinión, le da un mayor toque de realismo y logra inspirar de cierta forma a pelear de vuelta.

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